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Me gusta la gente así. Este hombre lleva dedicándose a su trabajo de ciclista desde siempre. Los que seguimos el ciclismo (ese deporte que para muchos se ha convertido básicamente en un nido de drogatas tramposos y nada más) de una manera más o menos fiel, o intensa como queráis, sabemos que Sastre lleva currándose su carrera desde el principio. Es el ejemplo del tipo constante, que no destaca por buscar histrionismos de los que acaparan flashes de cámaras, que no necesita hacer el imbécil con tal de llamar la atención como sea. Sencillamente trabaja, se prepara y sacrifica temporada tras temporada, procura estar siempre ahí a pesar de ver cómo casi siempre son otros los que andan haciendo malabares bufoneros, pero siempre hay unos pocos que le dan la palmada en la espalda, y sabe que esa palmada es sincera, en absoluto pasajera. Pero no falla casi nunca. En los momentos importantes siempre entre los primeros, demostrando que el sacrificio ha valido la pena. Aunque no siempre se consiga la victoria, deja una impronta que los que se fijan en algo más que la foto-finish aprecian. Mucho. Ayer tuvo por fin su día de suerte y tocó recibir el aluvión de luces. Los hados se pusieron de su parte por una vez y él puso lo demás, el coraje demostrado mil veces, cada año. Sólo que esta vez le llegó su dosis de sueño cumplido materializado en un triunfo merecido y, como suelen decir los de la prensa, "glorioso". Coronó un puerto mítico del Tour de Francia, se puso de líder (sabiendo que apenas tiene oportunidades de llegar a París vestido con ese color) el mismo día, dedicó su triunfo a todos los suyos, devolvió a los amantes de este deporte un hálito de esperanza, y se dedicó a saborear el momento, sabiendo perfectamente que todo esto es pasajero. Cuando todo esto pase, tiene claro porque es perro viejo que los flashes volverán a buscar las caras de siempre. Incluso tiene claro que aún ganando el Tour sería algo circunstancial. Sastre no es carne de marketing. Y no le importa porque lo suyo es ser ciclista. Pero sabe que esos de los que hablaba antes, los que se fijan, le recordarán y le saludarán cuando pasen los años. Si un tipo así fuera de los que aparecen en las noticias con el subtítulo "positivo", el bajón sería de los que hacen daño auténtico. Tengo la esperanza fundada de que nunca ocurrirá con él y otros como él. Un ejemplo el amigo. Para cualquiera y por muchos motivos.
Van hasta ahora 3 comentarios. 1. Sin título tercoplo, Registered Lo tiene jodido pero lo de ayer no se lo quita nadie. Un currante de la bici que me recuerda a escartín, que con su chepa y su horrible planta sobre la bici siempre estaba ahí, aunque a la sombra de induráin y los otros grandes que le acompañaron en esa época. Sastre es del estilo, aunque ha tenido la suerte de que ahora mismo no haya uno que destaque tanto por encima de los demás y por fin ha podido estar en lo más alto, si no hasta el final por lo menos en una etapa gloriosa como la de ayer. 2. Sin título tercoplo, Registered Arsa y arriquitáun. Como mola equivocarse en estas ocasiones  3. Sin título TaCtO, Super Administrator Hola mostro y olé  Es que el tío se ha comportado hasta ahora justo tal y como me lo imaginaba. Este es de los de antes macho, se le ve a la legua. Me alegré los dos años anteriores y mucho, pero este estoy realmente contento. Y lo de la contrareloj (una pena pero no pude verla) tuvo que ser la releche. En fin, que feliz coño, toy feliz :) |